¿Sigue viva la poesía?

El otro día en clase, mientras comentábamos a Bécquer, una alumna me preguntó sobre la literatura actual con cierto tono despectivo: ¿se escribe algo de calidad ahora mismo?, ¿qué autor actual pasará a la posteridad, Federico Moccia?, decía con sorna… Obviamente no. Se cuestionaba además sobre si en la actualidad había poetas… La verdad es que la duda es comprensible, porque durante los años que pasáis en el instituto casi nunca leemos poemas de autores que estén vivos. Sin embargo, por supuesto que hay quien sigue escribiendo poesía, y transmitiendo emociones con sus versos, aunque los consumidores de este género seamos, probablemente, cada vez menos. Pero sigue habiendo poesía, claro que sí. Y habrá poesía siempre, ya lo decía Bécquer.

Hoy os voy a dejar como ejemplo unos poemas de amor de José Manuel Caballero Bonald. Lo he elegido a él porque le acaban de conceder el Premio Cervantes de Literatura.

Nombre entregado (fragmento)

Tú te llamabas Carmen
y era hermoso decir una a una tus letras,
desnudarlas, mirarte en cada una
como si fuesen ramas distintas de alegría,
distintos besos en mi boca reunidos.
Era hermoso saberte con un nombre
que ya me duele ahora entre los labios,
me sangra entre los labios como un recuerdo exangüe,
como algo que yo querría nombrar constantemente
y me estuviese anonadando con sus límites,
con su doliente negación de ser,
porque es amargo pronunciar lo que en olvido acaba.

Yo pienso que ya no puedes tú tener un nombre,
encerrar en un nombre tu ternura,
tus verdes ojos dulces,
la dorada humedad de tu cabello,
que ya no puedes responderme si te llamo,
si te sigo llamando y nada me devuelve
la impaciente constancia de que estás.

Pinchad en estos enlaces si quieres leer otros poemas de Caballero Bonald:

Miedo

Espera

Desencuentro

Llamada perdida

¿Os han gustado? ¿Preferís a Bécquer? ¿Han cambiado mucho los temas de la poesía en los últimos siglos?

Como veis, el amor y el desamor siguen siendo un clásico. Incluso en la descripción de la mujer se recurre a tópicos que ya hemos comentado: ojos claros y cabello rubio.

Pero, ¿qué hay de los otros temas que aborda Bécquer en sus Rimas?

Ayer leí una entrevista que le realizaron hace tiempo a este autor y casi todas sus frases me evocaban otras que hemos leído en clase estas semanas. Por ejemplo, “Bien metido ya en “los arrabales de la senectud”, como suele decir con humor, Caballero Bonald tiene muy presente en sus últimos libros “el tiempo que huye”, “la fugacidad de la vida”. “El pasado está muy vivo en estos libros porque, a mí, lo que más me sobra es pasado; futuro es lo que me va faltando”… ¿No os recuerda a nada?

También sus palabras sobre lo que para él es la poesía deberían recordaros, por ejemplo, a la Rima I:  “Escribir es para mí una permanente indagación en el lenguaje. Las palabras de un poema deben significar más de lo que significan en los diccionarios”.  ¿No está hablando de esas “palabras que fuesen a un tiempo / suspiros y risas, colores y notas”, que tienen que ir más allá del “mezquino idioma” del hombre?

En la rima IV nos decía Bécquer que habrá poesía mientras la ciencia no consiga resolver todos los misterios de la vida. Caballero Bonald comenzaba su entrevista afirmando: “Yo no sabría escribir ni vivir, si estuviera seguro de todo”. La duda, la inseguridad, los misterios… como fuente de inspiración e incluso como fuente de vida.

EL AMOR Y EL DESAMOR, LA FUGACIDAD DE LA VIDA Y EL MIEDO A LA MUERTE, EL SENTIDO DE LA EXISTENCIA, LA POESÍA… nihil novo sub sole:-)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: