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Tic-tac, tic-tac…¡que llega la PAU!

Como os dije en clase, aquí os dejo una entrada antigua del blog que os puede resultar útil en estos últimos días:

Consejos para la PAU

Os recomiendo igualmente que, aparte de estudiar, practiquéis con el examen de junio de 2015 (tenéis modelo de respuestas) y que analicéis alguna oración de la lista que os di. Si os surge alguna duda de última hora, podéis planteármela en esta misma entrada a modo de comentario o en clase el martes (a 2ª hora en la C12).

 

¡Ahora sí que ya no queda nada…!

¡Hay que hacer un esfuerzo final! ¡Mucho ánimo y muchísima suerte!

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Tic-tac, tic-tac… ¡que llega la PAU!

Aquí os dejo dos entradas antiguas del blog que os pueden resultar útiles en estos dos últimos días:

Consejos para la PAU

Modelos de preguntas de Lengua sobre el texto “Bibliotecas” de Lorenzo Silva

[De las preguntas realizadas ahí siguen vigentes: resumen, comentario, sintaxis, estilística de verbos y adjetivos y funciones del lenguaje. Podéis mirar también la de campos semánticos, porque ese análisis lo tendríais que incluir en la cuestión de los mecanismos semánticos de cohesión. Las preguntas de nivel léxico, género y modo de elocución ya no las piden.]

¡Ahora sí que ya no queda nada…!

¡Hay que hacer un esfuerzo final! ¡Mucho ánimo y muchísima suerte!

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Repaso de recursos literarios

1. RECURSOS FÓNICOS

  • La aliteración: repetición de algún sonido. “Franco, fiero, fiel, sin saña” (José Martí). Se repite la “f”, y además es posición inicial.
  • La onomatopeya: imitación de un sonido real. “El ruido con que rueda la ronca tempestad” (José Zorrilla). La repetición de la “r” imita el sonido de la tormenta.

2. RECURSOS GRAMATICALES

 2.1. Por adición o supresión de palabras

  • El epíteto: adjetivo que refiere una cualidad que el sustantivo posee  por su propia naturaleza. “Por ti la verde hierba, el fresco viento,y la orca / el blanco lirio y colorada rosa / y dulce primavera deseaba… ” (Garcilaso de la Vega).
  • El asíndeton: omisión o supresión de conjunciones. “Acude, corre, vuela,
    traspasa la alta sierra, ocupa el llano.” (Fray Luis de León)
  • El polisíndeton: repetición innecesaria de conjunciones. “El prado y valle y gruta y río y fuente / responden a su canto entristecido” (Fernando de Herrera)
  • La elipsis: omisión de algún elemento de la oración. “A unos matas por malicia, y a otros por envidia” (Diego de San Pedro). Falta el verbo “matas”.

 2.2. Por repetición de palabras o estructuras

  • La anáfora: repetición de palabras al principio de varios versos. “Diana en corneta de fuego, /diana del pobre y del ciego,/diana de la madrugada”. (Nicolás Guillén)
  • El paralelismo: repetición de estructuras a lo largo de varios versos. “Los suspiros son agua y van al agua, / las lágrimas son agua y van al mar” (Bécquer)

2.3. Por alteración del orden de las palabras

  • El hipérbaton: alteración del orden habitual de las palabras. “Por ti la soledad y apartamiento / del solitario monte me agradaba“. (Garcilaso de la Vega).

3. RECURSOS SEMÁNTICOS

3.1. Por contraposición de ideas

  • La antítesis: reunión de dos palabras de significado contrario. “Es tan corto el amor, y tan largo el olvido” (Pablo Neruda)
  • La paradoja: reunión de dos ideas aparentemente contradictorias. “Vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero que muero porque no muero“. (Santa Teresa de Jesús)
  • La ironía: afirmación de lo contrario de lo que se quiere decir. “¡Cuánto dolor! Tus cuantiosas lágrimas lo proclaman.” (No ha derramado ninguna lágrima)

3.2. Por asociaciones basadas en la semejanza

  • El símil: comparación entre dos términos semejantes. “Cruzan, lentas, alargadas, como culebrillas, unas nubecitas rojas“. (Camilo José Cela)
  • La imagen: identificación entre dos términos semejantes: “Nuestras vidas son los ríos
    que van a dar a la mar /que es el morir
    ” (Jorge Manrique)
  • La metáfora: sustitución de un término por otro semejante. “El sol es un globo de fuego” (Machado).

3.3. Por asociaciones basadas en la contigüidad

  • La metonimia: sustitución de un término por otro con el que guarda una relación de autor/obra, continente/contenido, lugar /producto que de él procede, objeto /material del que está hecho, etc. “La mejor pluma de la literatura universal es Cervantes”.
  • La sinécdoque: sustitución del todo por una parte, o viceversa. “Quedó sola con cuatro bocas que alimentar” (se refiere a los hijos).

Repaso completo de métrica y retórica

Repaso de Lengua (“Bibliotecas”) y repaso de “Nada”

Como os dije esta mañana, en el siguiente enlace del blog podéis encontrar todos los modelos de respuesta para las posibles preguntas que podrían haceros en la PAU sobre el texto no literario:

Repaso de Lengua: Bibliotecas

En la categoría “Selectividad” tenéis las entradas que publiqué el año pasado mientras repasábamos para la PAU. Podéis echarles un vistazo. La única diferencia con respecto a este año es que ya no disponéis de los quince minutos previos al examen y que se ha cambiado una lectura (San Manuel Bueno, mártir por Nada). Aquí os dejo también la hoja de repaso sobre Nada que hemos trabajado hoy y el texto para practicar:

Repaso de “Nada”, de Carmen Laforet

Texto de “Nada” para practicar

Próximamente, publicaré también algún modelo de respuesta sobre este último texto de Carmen Laforet. De momento, lo ideal es que vosotros vayais practicando y que me planteéis las dudas que os surjan, bien en clase, o en esta misma entrada escribiendo un comentario.

Y por si todavía tenéis alguna duda sobre la nueva estructura de la PAU (normativa, fases, materias de examen, parámetros de ponderación, etc.), aquí os dejo el enlace de la Universidad de Cantabria donde se recoge toda la información al respecto:

Pruebas de Acceso a la Universidad (Cantabria)

¡Ánimo, que ya os queda poco!

Consejos para la PAU

Preparativos de la prueba:
  • La acumulación de ejercicios puede suponerte nerviosismo y confusión; intenta presentarte a las pruebas lo más descansado y relajado posible y presta atención en todo momento a las indicaciones de los examinadores. No te desanimes si una de las pruebas no te sale bien: normalmente, la nota de unos ejercicios compensa la de otros.
  • Las pruebas exigen silencio absoluto; el Tribunal examinador tiene capacidad legal para expulsar a los estudiantes que incumplan las normas de corrección y comportamiento (mucho ojo con intentar copiar).
  • En cada ejercicio deberás presentar tu DNI y la hoja de matrícula; tampoco olvides llevar varios bolígrafos y el material específico para algunos ejercicios (calculadora científica, instrumentos de dibujo, diccionario de Latín, etc.).
  • Las pruebas son anónimas; se hace así para respetar la igualdad de oportunidades y evitar ningún tipo de influencia que pueda privilegiar a nadie. Por tanto, no debes poner tu nombre ni ningún dato que permita identificarte en la hoja del examen propiamente dicho (como te explicarán los examinadores, todos tus datos personales irán en la cabecera, que se separará del resto del examen en cuanto termines el ejercicio).
  • Procura llegar puntual a las pruebas y sabiendo exactamente el lugar donde se realizan.
Durante la prueba:
  • Lee atentamente los enunciados y tómate tu tiempo para decidir la opción que más te interese.
  • Es muy útil que organices los conceptos que vayas a exponer en tu respuesta, mentalmente o mediante un esquema.
  • Distribúyete bien el tiempo para cada ejercicio.
  • La presentación debe ser clara y ordenada. Organiza tus respuestas en párrafos, deja márgenes y procura que tu caligrafía sea legible.
  • Cuida la expresión, el vocabulario empleado (lenguaje técnico), la ortografía, la acentuación, los signos de puntuación, etc.
  • Contesta solamente a lo que se te pregunta; no te darán más puntuación por explicar otras cosas que no tienen que ver con lo que te piden en el ejercicio.
  • Argumenta tus respuestas y justifícalas con ejemplos, si es necesario.

Si una vez que salgan las notas, estás en desacuerdo con alguna de las calificaciones asignadas, puedes optar por las vías de la Reclamación (en ese caso, el Coordinador de la materia se encargará de verificar si la corrección de tu examen se ha ajustado a los criterios establecidos)  y de la Doble Corrección (en ese caso, un nuevo corrector hará una corrección independiente de la inicial). En el primer caso, no se baja la nota inicial, pero en el segundo, se hace la media de las dos correcciones, así que sí podría bajar. Para realizar cualquier tipo de reclamación hay que rellenar el impreso correspondiente.

¿Y qué más puedo deciros?

suerte

Modelos de examen

Aquí os dejo varios exámenes de Lengua de la PAU de los últimos años. En realidad, la prueba no ha cambiado mucho en los últimos años: la cuestión 2, que hoy es Comentario Crítico del texto, antes estaba dividida en dos cuestiones más concretas. Por lo demás, os sirven para haceros una idea. Y en cuanto a las lecturas, solo en uno de los exámenes aparece una lectura que ya no está en el temario. Los he escaneado yo, pero creo que se ven bastante bien.

PAU junio 2004

PAU septiembre 2004

PAU junio 2005

PAU septiembre 2005

PAU junio 2006

PAU septiembre 2006

Los neologismos

Las lenguas están vivas, en permanente cambio, especialmente en lo que al léxico se refiere. Continuamente se introducen en ellas nuevas palabras para designar objetos, realidades o actividades que antes no existían o que se desconocían. A esas nuevas palabras se las denomina neologismos.

Muchas veces tenemos la mala costumbre de pensar que determinadas palabras «no existen», porque no figuran en el diccionario, pero el hecho de que un determinado vocablo no aparezca en ningún diccionario no significa que no exista. De hecho, hay muchísimas voces de uso común, general y frecuente, que no están en ellos. Es más, cuando una palabra aparece en el DRAE, es porque lleva ya mucho tiempo usándose —es decir, existiendo—, hasta el punto de que los doctos académicos la consideran arraigada y legítima, y por tanto digna de entrar en las páginas del diccionario. El diccionario es un simple registro de vocablos en uso. Por tanto, es el uso, en definitiva, el que crea y da valor a las palabras, del mismo modo que el desuso puede determinar que ciertos vocablos desaparezcan del diccionario.

Durante mucho tiempo no existieron palabras como avión, automóvil, teléfono, fotografía, licuadora, bolígrafo, sándwich o fax, por la sencilla razón de que aún no se habían inventado los objetos que cada una de ellas designa. Al inventarse un nuevo objeto, maquinaria o instrumento, o al descubrirse una nueva realidad, o una vieja pero que no se conocía, surge la necesidad de darles un nombre, y entonces aparece un neologismo. El término “neologismo” es, por tanto, relativo en el tiempo: las palabras nuevas en una época luego se generalizan y dejan de ser neologismos. Visión, telefonear, etc. que fueron en su día neologismos, hoy son ya palabras de uso común.

Los procedimientos de los que nos servimos para crear nuevas palabras son variados:

Se le da una nueva acepción a una palabra preexistente. Por ejemplo, el término “azafata” designaba antiguamente a una criada de la reina, y cuando se creó este oficio, pasó a referirse a la asistente de vuelo. Otras veces, un término ya existente adquiere un nuevo significado a través de distintos procedimientos, como pueden ser la metáfora (por ejemplo, “navegar”, “virus” o “ratón” en el ámbito de la informática) o la elipsis (por ejemplo, “móvil” ha pasado a significar por sí solo “teléfono móvil”, del mismo modo que “portátil” designa ya normalmente a un ordenador).

Se adopta una palabra de otro idioma (extranjerismo o préstamo). Cuando esto sucede, tenemos dos posibilidades:

a)  adaptarla directamente, respetando su ortografía: internet, software, airbag, snob, discman, show, e-mail, etc.

b)  modificarla para castellanizarla: yogur, chalé,  fútbol, cruasán, etc. Con los verbos, la castellanización pasa por añadir a la raíz inglesa los morfemas verbales del castellano: chatear, zapear…

Se traduce literalmente un término extranjero (a ese procedimiento se le llama “calco”): por ejemplo, “perrito caliente” es una traducción literal del inglés “hot dog”, “rascacielos” de “skyscraper”, “baloncesto” de “basketball”, etc. Los calcos semánticos también hacen que palabras del castellano pasen a significar lo que significan en otros idiomas sus equivalentes: por ejemplo, un ejecutivo “agresivo” (dinámico), un partido “crucial” (decisivo), tener un “romance” (amorío), prensa “amarilla” (sensacionalista), etc.

Se crea una palabra a partir de una sigla o de un acrónimo. Por ejemplo, “láser”, “sida”, “ufología”, “radar”, “ovni”, etc. Salvo en el caso de “sida” y “ovni”, las demás palabras proceden de las siglas inglesas.

Se crea una nueva palabra a partir de otra u otras palabras preexistentes por composición o por derivación (añadiendo prefijos y sufijos). Por ejemplo, aeronaútica, telescopio, hidromasaje, automóvil, grupoanálisis, bioética, telenovela, homofobia, desinformación, involucionista, anticoncepción, relanzamiento, etc.

Se crean también nuevas palabras a partir de nombres propios. Por ejemplo, “condón” viene de Condom, higienista inglés del siglo XVIII, que fue su inventor. También hay palabras que tienen su origen en nombres propios de la literatura: “quijote”, “donjuán”, “celestina”, “lazarillo”, etc. Y otras que provienen de marcas comerciales, como “rímel”, “celo” (como cinta adhesiva) o “támpax”, las tres incluidas ya en el DRAE.

Últimas incorporaciones de la RAE

La incorporación de nuevas voces al Diccionario suele suscitar gran interés entre los hispanohablantes, y para la próxima edición (la XXIII) ya han sido admitidas las siglas “ABS” y palabras como “internet” (con minúscula), “abrefácil”, “amniocentesis”, “autogobierno”, “bulímico”, “farde”, “desminar”, “digitalización”, “castrante”, “mulá” o “salvapantalla”, entre otras muchas propuestas.

Los neologismos individuales o la invención de palabras

Al margen de todos esos neologismos, que están más o menos generalizados, existen también los neologismos individuales o de autor, es decir, palabras “inventadas” que utiliza una persona en un determinado contexto y que tal vez no se vuelven a usar nunca más.  Al contrario de lo que sucede en el lenguaje científico, en el que la creación de palabras es necesaria para la denominación de nuevos conceptos, en el lenguaje periodístico, en la literatura y en el habla cotidiana, la creación de palabras cumple una función expresiva, y, en muchas ocasiones, humorística. Por ejemplo, si en un artículo de opinión encontramos el término “burrocracia” podemos interpretar que es una burla a la tozudez de la burocracia española, de la misma manera que podemos entender perfectamente por qué un autor se refiere a la tauromaquia como la “torotura” nacional. Es evidente que estos neologismos están construidos sobre juegos de palabras. Cela, que era muy aficionado a la creación de palabras, llamaba “cambiachaquetas” a los que se avenían a todo con facilidad, y “sapientización” a cualquier embrollo o disparate. Precisamente para criticar la creación de términos absurdos en lingüística, un periodista español acuñó el término de “cretinema” (añadiendo al adjetivo cretino la terminación típica de palabras técnicas como lexema, morfema o fonema) y para burlarse del abuso de los anglicismos, Carlos Herrera hablaba de “siesting” en uno de sus artículos. Con la utilización de estos términos los autores consiguen crear cierta complicidad con sus lectores, normalmente a través de la ironía y del humor.

En el ámbito literario, los neologismos suelen tener un valor estilístico. Quevedo, por ejemplo, utilizaba con frecuencia en su poesía burlesca voces inventadas caprichosamente por él mismo, y, más recientemente, Rafael Alberti utilizó términos como “pipirijaina”, “gravijo” o “pilindrica”. Pero ninguna de estas palabras ha pasado a la lengua común.

De hecho, la invención léxica individual rara vez llega a extenderse a todos los hablantes y acaba consolidándose en el vocabulario de la lengua. Por eso, son llamativos casos como el de “fistro”, palabra introducida por el humorista Chiquito de la Calzada hace años, y que aún hoy sirve para designar de forma despectiva a alguien. De manera similar, un popular anuncio de atún catapultó a la lengua popular la palabra “piltrafilla” y desde entonces ha sido adoptada para distinguir a las personas desaliñadas o que son un desastre. También se utiliza para expresar que el cansancio ha hecho demasiada mella. Puede que nunca lleguen a incorporarse al DRAE, pero desde luego llegaron a tener un uso bastante generalizado en la lengua coloquial de un sector muy amplio de la sociedad española. Y todo, por supuesto, gracias a que contaron con el mejor medio de difusión para llegar a las masas: la televisión.